El verdadero problema de depender solo de las redes sociales
Intentar vender tus servicios o productos exclusivamente por redes sociales es una batalla cuesta arriba. Los algoritmos cambian las reglas del juego a cada rato, la atención de la gente dura un par de segundos y explicar a fondo el valor de tu negocio en una publicación es sumamente difícil. Peor aún es meterle presupuesto a la publicidad digital con la esperanza de conseguir clientes y ver que ese dinero desaparece sin traer un solo resultado. Esos mil o dos mil pesos que se van en anuncios mal optimizados se convierten en dinero regalado a las plataformas.
Las redes sociales funcionan para llamar la atención, pero son un dolor de cabeza para cerrar ventas. Tu empresa necesita un espacio propio donde tú pongas las reglas.